No siempre hay una sola solución para los problemas del corazón.
Acaso,¿tú me ayudarías a superarlos?.
Escucha mi voz en el fondo del mar*
Hoy tinta fluye por mis ojos mientras escribo con lágrimas,
llamo a la soledad fiel compañera de mi clímax,
sobre páginas mide mi felicidad bajo cerrojos,
un imán para los problemas soy, envuelto en carmín rojo.
Cada beso sucedido de un te quiero fue un castigo hoy,
prefiero ser el látigo en la piel del enemigo,
¿amor sincero?, ser un cero en tu cuenta, serás testigo
si sales ileso, preso por una presión que aumenta.
Una lágrima por cada año que pasó y no regresó,
por llevar el peso del fracaso al hombro, así es el hombre y su visión,
cada relación me condena a prisión
por dejar de pensar en mí cuando abría este corazón.
A punto de dejarlo todo de lado, salí del lodo,
cada ritmo un electrodo que resucita este apodo,
Dash el nombre de un caballero armado con su pócima,
su cumbre es un valle en su cima, escribe entre lágrimas.
Lágrimas, esencia de la vida y la muerte,
que convierte un corazón latente en mi lado inerte,
con la experiencia de saber que aquí solo estamos de paso,
por eso baso mi vida en versos y vasos para sentirme ausente.
Violencia y rechazo convive riqueza y declive,
otro país en éxodo que en sangre su historia describe,
entre lágrimas en esta ciencia hoy llamada vida,
una partida a la que todos juegan llamada existencia. Sólo son lágrimas pegadas a mis ojos y mis actos,
lágrimas que ciegan mi conciencia y la describen,
lágrimas de ira cuando el tiempo nos enviste,
déjame llorar a solas, triste.